Dias de sol y playa
Ha entrado el verano en el hemisferio norte y toda una banda de posesos se ha echado a la playa igual que las cabras tiran al monte.
En este momento cientos de miles (sin contar los guiris transpirenaicos) de familias estan preparandose para iniciar una carrera contra reloj para llegar a ese apartamento con vistas al mar que alquilaron en el mes de octubre del año pasado.
Efectivamente el apartamento tiene vistas al mar. Cuando el vecino del piso 18 del edificio de enfrente tiene la ventana cerrada, se ve el reflejo lejano de una cosa azul que puede ser el mar o las luces de la discoteca que por las noches impide dormir por el volumen de la musica.
Un apartamento de dos habitaciones por el que han pagado 1500€ por 15 dias. En el que se mete el matrimonio con tres hijos, la cuñada con otros dos y alguno mas que "como pasaba por aqui os vengo a hacer una visita". Total seis fijos en 60 mts. cuadrado. La nevera refresca pero no enfria, la bombona de butano se acaba la primera noche (piso 18 con un solo ascensor que funciona los dias pares... cuando funciona), el agua del grifo dicen que es potable y por las noches los mosquitos parecen F-18 atacando talibanes en Afganistas.
¡Es verano y estamos de vacaciones. Disfrutar!. A las siete de la mañana hay que bajar a por pan y empezar a desmontar los sofas cama para poder desayunar. Hay que estar pronto en la playa para cojer buen sitio.
Por fina las 11 todos estan preparados para atravesar las autopistas, carreteras de circunvalacion, y las trece calles que llevan a la ansiada playa. Los niños todos con gorras, van como los marines, cubos, palas de diversos tamaños y formas, flotadores, pelotas, canoas inchables, gafas de buceo, pies de pato, y todos con su pistola de agua. Van por la calle chillando, y disparandose con las pistolas infernales que su padre en un ataque de incontinencia les ha cargado en casa. Parece que hayan desayunado un par de rallas de coca en vez de una madalena reseca y un vaso de Cola-Cao. Por el equipamiento y la algarabia parece que vayan a invadir Cuba.
Las mama y la cuñada, con pamelas de paja con una cinta de colorines y un pareo talla King Africa va cargadas con sendas bolsas del mercadillo parecido al bolso de Mary Popins. Dentro diversos botes de cremas solares, en spray, en crema y en gel por si acaso. Infinidad de toallas, para tumbarse al sol, para secar a los niños, para secarse en la ducha, para secarse los pies, y dos o tres mas para por si acaso. Dos barajas y una bolsa de ganchillo para los amarracos, por si se echan un mus. Dos paquetes de tabaco rubio, seis mecheros, solo uno funciona. Un monedero con la tarjeta del Dia y 800 tiras de las ultimas 800 compras, seis tiritas, Aspirinas, unas tijeras de las uñas, tres carrete de hilo y una docena de agujas para por si acaso. ¡Ah!, y 6€ para comprarse un trozo de coco, una bolsa del Corte Ingles muy bien doblaba, para por si acaso. Diecisite bocadillos variados, de tortilla de atun, de tortilla de pimientos, de tortilla de jamon, de choped, de queso, de anchoas, uno de jamon y otro de morcon , para Paco que es muy suyo. Todos muy bien envueltos en Albal y dentro de una bolsa de plastico, lo que no impide que la grasa se cuele y pringe todo lo de la bolsa. Ya se sabe, el mar da mucha hambre.
El papa va cargado con dos sombrillas, una de Pepsi que le regalo su amigo del bar tras cinco años de servicio en la terraza del suburbio donde vive. La otra le toco en la tombola de las fiestas de su barrio tras gastarse 115€ intentando conseguir la muñeca chochona que queria su hija. Una bolsa nevera con 15 latas de refresco de cola, para los niños. Diez cervezas holandesas, una botella de vino de la zona, dos gaseosas y cinco botellas de agua. No vayan a deshidratarse los niños. Cinco sillas y una mesa todo ello plegable, una mariconera atada a la cintura y una gorra con la la inscripcion Pirelli encima de la visera.
La llegada a playa sobre las 12,15 horas hace imposible colocar la sombrilla en primera linea. Asi que deben colocarse a 60 mts del mar detras de un muro de gente que impide ver el agua. La unica vista es la espalda de una gorda en la que podria escribirse el Quijote entero, primera y segunda parte. Tras aleccionar a los niños donde estan, que no se vayan con nadie y darles referencias para que no se pierdan, a las 13 horas ya tiene todo el tenderete instalado. Las mamas se quitan el pareo y aparecen embuchadas en sendos bikinis estampados de flores que intenta sujetar la grasa y la celulitis sin conseguirlo. Como son modernas se quitan la parte de arriba del bikini y se sientan en esas sillas de aluminio que chirriando se hunden en la arena. Por fin los pechos encuentran un punto de apoyo sobre los muslos de las damas.
El papa organiza las sombrillas, pone la bolsa nevera a la sombra, y se quita la camisa de palmeritas y delfines. Una panza peluda y cervecera tapa el bañador-bermuda de color verde fosforito con dos bolsillos laterales y dos traseros, con el dibujo de una chica en bikini grabado en la pernera derecha. Se sienta, se tira un pedo, y abre la primera cerveza de la mañana. Son las 13,10.
Con todo montado, sillas, sombrillas, mesa, toallas y la montaña de instrumentos infantiles desparramados por los aledaños, con las mamas y el papa sudorosos por el esfuerzo tirados en las sillas, llega la primera alarma de la jornada. ¿Donde estan los niños?.
Continuara.


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